Por aquello de la pureza. Queralt Lahoz

 A las ocho de la tarde del sábado, en la Terraza de Tierra del Auditorio el Batel, Queralt Lahoz presentaba en la ciudad portuaria una propuesta musical con la que camina por las veredas del flamenco, la copla, el rap, el rhythm and blues, el soul o la electrónica. Una mistura cargada de intención que la acerca a las últimas tendencias musicales.

Intencionada era la puesta en escena inicial con un blanco vestuario como símbolo de pureza, pureza como título de su último trabajo discográfico. ‘Como puñalá’ fue uno de los primeros temas que sonaron, con esas letras de la Glosa a la Soleá de Rafael de León que en su día grabara el gran Pepe Pinto, sí, aquel que fuera marido de la mejor cantaora de todos los tiempos, la Niña de los PeinesCómo quieres que te quiera / como yo quiero a mi mare / si a una mare no se encuentra / y a ti te encontré en la calle”.

Samplers de copla sonaban a continuación para introducir ‘Con poco’, ese tema hiphopero, vacilón y pegadizo con el que la artista comenzaba a demostrar el dominio de las tablas. Después de interpretar ‘Valor’, rumbo a Cuba para cantar ‘Línea 18’, ‘La prueba’, ese temazo de la tristemente desaparecida Gata Cattana, a la que Queralt reconoce como una de sus referentes.

Cambio de vestuario del blanco puro al negro, de contrastes iba la cosa. La artista colomense se acordaba de sus orígenes granadinos recordando a su abuela como una luchadora incansable y un modelo a seguir y le dedicaba ese tema escrito para ella “María la Molinera”, que introducía en esta ocasión por tangos de Graná ‘Yo quiero vivir en Graná / porque me gusta a mi oír / las campanas de la Vela/ Cuando de voy a dormir”, para después dar paso a la introducción por tangos de ‘Si la luna quiere’ con esa preciosa letra que dice ‘Al alba le he pedío / que me quite este veneno / de la lengua, que no es mío”.

La influencia flamenca de Queralt Lahoz es evidente, lo lleva a su terreno, pero se aprovecha del género para hacer más atractiva su propuesta, así lo demostraba acordándose de letras flamencas como la del ‘El pequeño reloj’ de Morente, el ‘Romance de la Luna Luna’ y el ‘Anda Jaleo’ de Lorca, tantas veces interpretadas por grandes del flamenco.

Regresaba Lahoz a su último disco interpretando ‘La misa’, un tema con un marcado carácter ambiental con esa letra tan bella que dice ‘De que me vale que tú reces y pidas la bendición / si cuando sales de la misa me partes el corazón’. Continuaba el concierto con ‘Origen’ la pista que abre el último trabajo de la artista en el que escuchamos declaraciones de Mayte Martín, Mercedes Sosa y Lola Flores que reivindican la verdad de la artista, una verdad en la que siempre ha residido y debe residir la pureza del alma con la que se puede comprender el término en su máxima expresión.

Tras ‘Tu boca’ y ‘Drogas caras’, tiempo para cruzar el charco e interpretar aquel bello bolero de Carlos EletaYa no estás más a mi lado corazón’ que servía como preámbulo a ese tema con toda la esencia cubana que lleva por título ‘De la cueva a los olivos’. El concierto iba llegando a su fin y no podían faltar otros temas de la artista como ‘Me gusta’, ‘Dame doblones’ que interpretó manejando el escenario de una manera impecable a pesar de sus escasas dimensiones. Probablemente el show hubiese lucido mucho más en un escenario más grande, porque Queralt es un animal escénico, sus espectaculares coreografías no hacen resentir en ningún momento su cante siempre afinado, rítmico, veloz y perfecto.

Sin duda una propuesta que dará mucho que hablar, una reivindicación de la pureza individual y una declaración de intenciones de las nuevas generaciones.

Redacción: Onésimo Samuel Hernández Gómez.

Fotografía: Pablo Sánchez del Valle.

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