Los pies en el cielo

Última jornada de la vigésimo sexta edición de La Mar de Músicas. Como colofón, el festival cartagenero programaba en el Auditorio Paco Martín un plato fuerte más. Fuel Fandango regresaba a la ciudad portuaria después de aquella memorable actuación de 2016.

A las 11 de la noche, Fuel Fandango se presentaba en Cartagena para clausurar La Mar de Músicas. “Por la vereda” era el primer tema en sonar en el auditorio del Parque Torres. “Sin tu presencia todo me falta” dice la canción. Han sido meses duros para la cultura y el dúo formado por Nita y Ale Acosta, en esta ocasión acompañados por batería y guitarra, parecían dirigirse al público y agradecer su presencia y apoyo.

Continuaban el espectáculo con “Not True” para “extender las manos / transformándolo todo en belleza / No hay nada más dulce / que sentir la pureza”. Belleza derraman y la pureza es una de las señas de identidad grupo, que toma influencias de diferentes músicas como el flamenco, la copla, la música negra, el electroclash o la funkadelia, para crear un estilo personal que le ha servido para crear un sello propio y estar en primera línea, durante más de diez años. Está claro que no se puede considerar a Fuel Fandango un proyecto de moda, su carrera está más que consolidada y lo corroboran con una propuesta llena de identidad.

Bajo la escenografía natural cargada de motivos florales, que inundaban tanto el fondo como las tablas, y una cuidadísima iluminación que, mediante las fuentes generadoras situadas en la parte trasera de la escena, reforzaba el concepto, llegaba el “Huracán de flores” para llevarse todas las penas, que continuaría alejando “El viento”. Florecieron así nuevas rosas con “Estamos solos”, con la espectacular coreografía de la cantante que alardeaba con el manejo del abanico al más puro estilo folclórico postmoderno.

Encontraba Nita en el cielo cartagenero aquel astro que buscaba en las “Las trece lunas”. La vio brillar como nunca y su luz le sirvió de inspiración. Se empezaban a vivir momentos únicos. La magia sobrevolaba el Auditorio Paco Martín y fluía entre el público. La vocalista continuaba fluyendo, como le enseñó el agua en la canción ”Medina”, “Un cielo de besos sobre tu frente / Todos los besos que aún no te di /La espera es más leve junto a la fuente / El agua me enseña cómo fluir”. Aquella que cerraba el disco “Aurora”, publicado en el año 2016, en la que colaboró Estrella Morente. Un fluir que la llevó a una nueva vida para desatar el éxtasis del público con su mítico “New life”.

Seña de identidad del grupo son estas canciones que contienen parte de su letra en inglés y parte en español. Una forma de contemporanéidad para hacer globales los mensajes sin perder las raíces. Raíces que crecen para ver abrirse la flores en la ‘Primavera’. Esa primavera que se encontraba en la mirada de Ale y Nita, que demuestran tener una complicidad absoluta. La puesta en escena es espectacular, los juegos lúminicos y el flow de los artistas es tremendo. El cante de Nita es impecable, lleno de fuerza y musicalidad. Rezábamos para que, antes de que la luna se apagase, los Fuel Fandango se quedasen con nosotros y sonaba entonces “Despertaré”, tras el que Ale Acosta se quedaba solo en el escenario para crear un punto de inflexión en el concierto, generando un ambiente musical que llevó al público al trance.

Desde sus primeros discos con aquel genial proyecto que fue Mojo Project, Ale nos tiene acostumbrado a lo mejor, la organicidad de sus composiciones electrónicas es sublime y hace que estas se llenen de vida. Su gusto musical es tremendo, así generó un ambiente sonoro que llegó a lo celestial para introducir ‘La Grieta’, ese canto superviviente que se hace grande en la voz de Nita. Los Fuel Fandango se preguntaban si había alguien allí y sonaba así ‘Silencio’ otro de los temas incluidos en su último trabajo discográfico titulado ‘Origen’.

Llegaba entonces el momento de uno de los últimos singles lanzados por el dúo. Concretamente “Iballa”, ese temazo, que reivindica la pureza, en cuya grabación original colabora la Mala Rodríguez, para que las sensaciones agitaran el cuerpo del público que conseguía guardarlas muy dentro de sí. El ambiente se iba caldeando y, en esa búsqueda constante, llegaban los sonidos más electrónicos con “Always searching”, momento que aprovechaba Nita para bajarse del escenario y bailar entre el público.

De nuevo tránsito entre la electrónica y la organicidad con ese cante largo y profundo de Nita que nos ofrecía “Nature”, para que el subidón se hiciese descomposición en los mandos de Ale, que hacia alcanzar el éxtasis total del público como si de caballos en la niebla se tratase. Y es que era el momento de “Salvaje”, otro de los temas que ya se pueden considerar himnos del grupo, porque Fuel Fandango ya lleva muchos himnos creados durante su carrera. Pero muchos…

Llegaba el momento para recordar a la mítica Chavela. Solos sobre el escenario, Ale con su guitarra y Nita con su voz se acercaban el uno al otro para alcanzar el centro del escenario. La interpretación de la cantante es sublime, cargada de todo el sentimiento y la teatralidad necesaria. Su voz es grande y libre. Ambos parecían rendirse a la canción arrodillándose en las tablas para llegar al clímax.

Hace apenas un mes habíamos tenido la oportunidad de disfrutar del dúo en el Festival Muelle 12de Alicante, pero no tuvo nada que ver con lo que pudimos vivir en Cartagena. El Auditorio Paco Martín tiene algo especial, quizás sea su morfología que hace que los artistas se sientan parte. La transmisión era brutal y esto se dejaba sentir en los comentarios de los artistas. Ale arengaba al público a bailar en sus asientos, de sus palabras subyacía la intensidad con la que los músicos estaban viviendo el concierto. Comenzaban a sonar los acordes de ese temazo que es ‘Mi danza’ para que continuase la parranda.

Pero iba llegando el final del espectáculo y Nita recorría de manera arrolladora el patio de butacas para poner boca abajo el auditorio del Parque Torres cantando otro de los grandes éxitos del grupo. “Toda la vida soñando / en este mundo hecho de papel / tengo los pies en el cielo / y el corazón vuela alto también”. Ojalá los Fuel Fandango sigan teniendo por mucho tiempo los pies en el cielo, será garantía de que nos harán viajar hasta allí muchas veces más…

No podía tener mejor clausura la vigésimo sexta edición de La Mar de Músicas en esta edición dedicada a España que, sin duda, ha hecho las delicias del público con una increíble programación, que ha recogido parte de las mejores propuestas del panorama nacional. Treinta y cuatro conciertos en los que hemos podido disfrutar de la música y de la cultura de una manera excepcional. Larga vida a La Mar.

Redacción: Onésimo Samuel Hernández Gómez

Fotografía: Pablo Sánchez del Valle – La Mar de Músicas

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