Éxtasis flamenco con "El Granaíno" y Farruquito en el Cante de las Minas

 El Festival Internacional del Cante de las Minas vivió una última e intensa gala flamenca protagonizada por dos figuras de este arte centenario: Pedro Heredia Reyes, PedroEl Granaíno“, con su espectáculo “Granáino jondo“, y Farruquito, con “Improvisao“, para gozo de un exacerbado público unionense que llenó por completo la Catedral del Cante y que generó problemas para acceder de nuevo al edificio tras el descanso, debido a la aglomeración de personas en los exteriores del recinto. Al comienzo de la noche, el alcalde de La Unión, D. Pedro López Milán, entregó a la Brigada de Salvamento Minero de Asturias el “Castillete de Oro” por su excelente labor humanitaria en el rescate de personas. Tras ello, llegó el éxtasis flamenco a La Unión.

La noche la abrió “El Granaíno” junto a la guitarra flamenca de Antonio de Patrocinio, y juntos nos hicieron levitar, porque si el cante de Pedro es gloria, la sonanta de Antonio no lo es menos. Ambos protagonizaron un precioso duelo “a pecho descubierto” en el que quien salió victorioso fue el aficionado. Soleá para arrancar y templar el metal de su voz: soleá apolá y de Utrera. Cantó despacito y lleno de sentimiento por tientos, acordándose de uno de sus referentes, Camarón de la Isla: “El sueño va sobre el tiempo / flotando como un velero / nadie puede abrir semilla / en el corazón del sueño“. Y por seguiriya, con otro cante de los que se deberían enseñar en las escuelas flamencas, concluyó esta primera parte más profunda de su recital.

De otro grande, don Enrique Morente, se acordó por tangos: “Agua clara” y “Llévame a los campos“, gozando y haciendo gozar a La Unión que lo acompañaba al compás. No podía dejar la oportunidad de cantar por la tierra, cantes que dedicó a la brigada asturiana por taranto y minera, de nuevo con letra del maestro José Monge Cruz, “Arañaba con las uñas un niño como un león / y es que hubo una derrumbación en una mina de Asturias / su padre dentro quedó“. Sonaron también nombres míticos del cante unionense: el Rojo el Alpargatero, Piñana y Pencho Cros.

Concluyó su recital por bulerías y fandangos caracoleros dejando bien claro que su voz y sus formas cantaoras son unas de las más jondas y ortodoxas del actual panorama flamenco.

Tras el rocambolesco descanso en el que, como apuntábamos al inicio, numerosos aficionados no pudieron entrar a tiempo a la Catedral del Cante, llegó la actuación de Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito. El sevillano ofreció a La Unión su “Improvisao“, un espectáculo en el que el flamenco brota instintivo y libre entre el bailaor y el excelente cuadro flamenco que lo acompaña.

Toná y martinete en las voces de Pepe de Pura y “El Charito“, “a palo seco” para comenzar, y la cosa arrancaba así con pocas bromas. Continuó por seguiriya, con el cante salvaje de María Vizárraga al que se unió un Farruquito potente y libre en su baile. Porque eso es “Improvisao“. Pequeño descanso para el maestro, y Mari, la Vizárraga, de nuevo, dio una exhibición con esa voz gitana y rota que atesora, por tangos frente al público unionense.

Volvió el principal valedor de la saga de los Farrucos a las tablas para desgranar su baile por alegrías. Bonito e intenso fue, es, el juego que Farruquito lleva a cabo con sus músicos. Guitarra y tacón, cante y desplantes… una alegoría al conocimiento y a ese instinto flamenco al que aludíamos con anterioridad y que encendió al público unionense. Descanso para el guerrero y la sonanta de Yerai Cortés nos llevó por bulerías, arropada por el compás de sus compañeros. Aplausos y más aplausos hacia todo lo que emergía desde el escenario.

Soleá por bulerías fue su última parada antes de agradecer a la organización su presencia en la Catedral del Cante y la volvió a liar. Farruquito la lía siempre porque es una tormenta capaz de nublar el cielo, tronar con toda la fuerza del universo y a continuación ser el mar sereno y la calma, o el sol de la mañana.

Concluyendo, otra gran noche para la memoria colectiva de este 59º Festival Internacional del Cante de las Minas que definitivamente recupera esa esencia flamenca que lo ha hecho grande y que anduvo desdibujada en años anteriores. Sin pocos riesgos, eso sí, porque hablar de “El Cabrero“, “El Pele“, Alba Heredia, José Mercé o estos dos bestias es hablar de palabras mayores.

Durante los días miércoles, jueves y viernes se celebran en la Catedral del Cante las semifinales de los concurso de cante, toque, baile e instrumentista, de las que saldrán los finalistas para el gran día, la final del próximo sábado 10 de agosto. ¡Suerte!

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