"9 Cantares" y más belleza

La segunda jornada de la Cumbre Flamenca Murcia llegó de la mano de la cantaora Sonia Miranda junto al toque de Antonio Luis López para culminar, con la presentación del proyecto «9 Cantares», el miniciclo «Mujeres, poetas y flamencas» que preñó el festival flamenco de la ciudad de Murcia de cante y belleza. Esa que nació de la poesía y que se hizo emoción en el Palacio Almudí a la vera de dos enormes voces femeninas: Antonia Contreras y Sonia Miranda, de Sonia Miranda y Antonia Contreras.

Los «9 Cantares» de Sonia Miranda nacieron en Almería. La ciudad clara y humilde, la gran desconocida y uno de los lugares más especiales del Mediterráneo. Por sus calles, sus playas y sus gentes merodeó el gran José Ángel Valente que nos legó centenares de escritos, de versos y rimas a los que Sonia Miranda cantó llena de orgullo y emoción.

El director de la Cumbre Flamenca, profesor y poeta Antonio Parra fue el encargado de abrir la noche ofreciendo una primera semblanza sobre Valente y lo que a continuación iba a ocurrir sobre las tablas del Almudí. Tras su intervención llegó el turno del filósofo y profesor Francisco Jarauta, íntimo de José Ángel, y a cuya vida y obra dedicó un intenso y sentido discurso.

Cantándole a la muerte, con el poema «El eterno», comenzó la sevillana afincada en Almería, por petenera. Primeros quejíos y primeros oles antes de llevarnos por bambera y soleá con «9 Cantares», manuscrito que el poeta gallego ofreciera a la Peña «El Taranto» de la localidad marinera. La noche, la poesía y el cante crecían y se hacían enormes en el espacio escénico murciano con «Rueda de los santos», por tangos.

Continuó con el poema «A Carmen», dedicado a la hija de José Antonio López Alemán, persona que lo llevó a la Peña «El Taranto», por vidalita y farruca. Y de ahí al mar, al sol y la sal que llegaron por alegrías y que, en lugar de a Cádiz viraron a Cabo de Gata, esa playa infinita de aguas turquesas y puras que tanto paseó Valente. Ralentizó las emociones y su cante Sonia Miranda por nana, la «Nana de la mora».

Evocó a Joan Manuel Serrat y su «Poema de amor» que dijo dolorida: «Mi fruto, mi flor, mi historia de amor, mis caricias / Mi humilde candil, mi lluvia de abril, mi avaricia / Mi trozo de pan, mi viejo refrán, mi poeta / La fe que perdí, mi camino, mi carreta». De Serrat a Lorca por bulerías con «La tarara», «Los cuatro muleros» o «Anda jaleo», por bulerías.

La seguiriya «In pace» recitada por Antonio Parra y desgarrada por Sonia Miranda dejaron lugar a las bulerías «Por debajo del agua y ausencia» con las que concluyó el miniciclo coproducido por Lo Ferro Flamenco, la Fundación CajaMurcia y la propia Cumbre Flamenca Murcia que dio sus primeros pasos honrando a la mujer, la poesía y al flamenco.

Redacción y fotografía: Gabriel Maldonado Rufete.

error: © Todas las imágenes y contenidos de la web son propiedad de alaireyacompas.es