La Unión vuelve a sentir flamenco

 El pasado jueves 29 de julio comenzó la LX edición del Festival Internacional del Cante de las Minas que devolvió el sentimiento minero y flamenco a las calles de La Unión. Con la tradicional misa cantada, el encendido de la portada del festival obra de Esteban Bernal y el homenaje al minero, Francisco Casanova Sánchez, recogido por su viuda, Francisca Ortiz Martínez, e hijos, la localidad se reencontró con su pasado dando comienzo a una intensa semana de arte.

Víctor Manuel (Mieres del Camino, 1947), nieto e hijo de mineros, fue el encargado de ofrecer el pregón del certamen unionense. Destacó el cantante que: “La mina y la tragedia como forma de vida siempre ha estado presente en esa cuenca del Rio Caudal donde yo viví hasta los 16 años y donde vivió y sigue viviendo parte de mi familia“, afirmó. “Estamos hablando de trabajos insalubres y desde el punto de vista ambiental, poco deseables, pero no podías elegir, o morías por inanición o ponías tu salud en juego”.

Sintió la conexión con el municipio de La Unión desde el primer momento debido a ese hermanamiento que entre su tierra y ésta existe en torno a la minería, los duros trabajos y el conocimiento de la tragedia de primera mano. “Podemos reconocer en territorios lejanos y en explotaciones diversas, como en un espejo, otras vidas, azarosas como las nuestras y sentirnos solidarios por el mero hecho de bajar a quinientos metros bajo tierra o extraer mineral a pleno sol con frío o con lluvia”, detallo.

El cantautor afirmó anoche que ha cantado “mucho a la mina a su manera”. Recordó ‘El abuelo Víctor’, la primera canción que escribió con temática minera, a la que siguieron otras como ‘Planta 14‘, ‘Carta de un minero a Manuel Llaneza’, ‘María Coraje’, ‘Paxarinos’, ‘Por el camino de Mieres’ o ‘Asturias’. “La mina, de frente o lateralmente siempre ha entrado en mis canciones”.

No se olvidó tampoco de alabar la historia del Festival del Cante de las Minas, pregonado este año por la actriz unionense Verónica Bermúdez, así como de las figuras unionenses que lo crearon como Asensio Sáez y de todos los nombres propios de historia del flamenco que en estos 60 años han pisado sus tablas que suponen, como expresó Víctor Manuel, “una lista interminable con lo mejor del cante, del baile y del toque”. Y a falta de saber cantar uno de los cantes de la tierra como una minera, una taranta, una cartagenera, o una levantica, el cantautor asturiano cerró su pregón deleitando a los presentes con una canción tradicional de la minería asturiana.

La noche de la jornada inaugural en La Unión culminó con la Gala de Ganadores del año 2019 en la que actuaron el Lámpara Minera, Matías López El Mati y su banda, el Bordón Minero, José Fermín Fernández, el premio Desplante femenino, Olga Llorente y el Filón Minero, el cartagenero Alejandro Solano.

Comenzó el Filón, Alejandro Solano, quien sorprendió con minera, taranta y fandangos acompañado por Fran Tornero a la guitarra, los percusionistas Rafa Mayans y Adrián García, Juanito Rubio con la trompeta y completaron el cuadro flamenco José Antonio Chacón y Luis Fernández en el cante y el embrujo del baile de Nadia Márquez. También hizo una muestra de su espectáculo Flamencusión, haciendo una exhibición de talento con la percusión como protagonista, marcando el ritmo de Maquinista de Levante, y donde la marimba volvió a demostrar que el flamenco se puede sentir con otros instrumentos.

Le siguió la ganadora del Desplante femenino, Olga Llorente, una bailaora que pisó con garra el escenario de La Unión, donde ofreció un extracto de la obra ‘Gala, una mirada eterna’ en honor a la que fuera mujer de Salvador Dalí y Paul Eduard. El público vibró con el baile por soleá de Llorente que se adentraba con su arte y poderío en lo más profundo de la personalidad de Gala. Con cada movimiento de la bailaora se iba dibujando el carácter fuerte y arrollador de Gala, una mujer que dejaba huella por donde pasaba, tal y como lo hizo anoche Olga con su baile. Por eso Olga eligió la soleá, considerada por muchos como madre del cante, para representar la faceta más maternal de Gala. La actuación de Llorente contó con el acompañamiento del guitarrista Jesús Nuñez y de los cantaores Miguel de la Tolea, Juanjo de Nayeli y Luis El Granaíno.

Tras ella, el guitarrista granadino José Fermín Fernández demostró por qué fue merecedor del Bordón en 2019. El artista quería volver a ponerse delante del público de La Unión para mostrar la evolución que ha sufrido su forma de tocar en todo este tiempo, tocando por taranta, soleá, granaína, serrana, alegrías y seguiriyas, cerrando por bulerías.

Para terminar una noche tan emotiva, las pantallas laterales de Maquinista de Levante mostraron imágenes que entre el blanco y negro y el color mostraban la vida minera, un homenaje que el ganador de la Lámpara Minera 2019 quiso rendir a la historia y cultura de esta zona y a los mineros, devolviendo al pueblo que le brindó tal reconocimiento todo su afecto y cariño con su Requiem Minerum. Esta minera, con letra del flamencólogo unionense Paco Paredes, que abrió su actuación tras la proyección del videoclip en primicia del cante, fue solo el inicio de una actuación que siguió por granaína, malagueña, tiento y taranto.

El cantaor estuvo acompañado de David Caro y Óscar Lago a la guitarra, Javier Rabadán a la percusión, JuanFe Pérez al bajo eléctrico, Sergio de Lope al saxo, Bruno Calvo a la trompeta y Alfonso Aroca al piano.

Antonio Najarro consigue la sintonía perfecta entre el baile flamenco y la danza clásica con ‘Alento’ en el Cante de las Minas

La fusión que llevó Antonio Najarro al Cante de las Minas en la noche del viernes 30 de julio fue una conexión con la propia personalidad del exdirector del Ballet Nacional de España. Bastaron los primeros pasos de sus bailarines en el escenario de Maquinista de Levante para apreciar que se trataba de un espectáculo con identidad propia en el que el baile flamenco y la danza clásica entran en la perfecta sintonía, provocada, además, por la interpretación de cada pieza musical con un quinteto en directo.

El taconeo, las castañuelas y los mantones con aires flamencos, junto a la impronta de unos bailarines de gran calidad técnica, se fusionaban con los movimientos lentos, los saltos y los giros del ballet clásico, consiguiendo una simbiosis de estilos que compactaron a la perfección y consiguieron la ovación del público. La Compañía de Antonio Najarro subió al escenario a los bailarines Lucía Moreno, Alba Expósito, Marina Bravo, Cristina Carnero, Alejandra de Castro, Celia Ñacle, Adrián Maqueda, Alejandro Lara, Pedro Sánchez, Álvaro Madrid, José Molina y Álvaro Brito.

Estuvieron acompañados por la música en directo, inspirando las coreografías por la partitura original del compositor y guitarrista Fernando Egozcue, quien compartió escenario con los músicos Laura Pedreira en el piano, Virginia González en el violín, Miguel Rodrigáñez al contrabajo y Martín Bruhn con la percusión.

Origen’ mostró un conjunto de movimientos por la mayor parte de los bailarines de la compañía; ‘Luz’ una danza a dúo interpretada en perfecta sincronía; ‘Ánimas’ llenó de amarillo el escenario con sus mantones, y ‘Carne Cruda’ dejó a los músicos solos sobre el escenario para interpretar una pieza musical. Le siguieron otras tantas piezas que no hicieron más que sumar a un espectáculo que no defraudó.

La jornada de hoy

A las 23 horas al escenario de Maquinista de Levante de La Unión vuelve Víctor Manuel, tras marcar el inicio del festival con su pregón el pasado jueves 29 de julio se podrá disfrutar de su espectáculo ‘Volver a contarlo’, en el que va a hacer memoria de su trayectoria musical, recordando grandes éxitos pero también aquellas primeras canciones en las que le puso voz y música a la realidad de la minería; una realidad que había visto en su abuelo Víctor, afectado por silicosis, y en su pueblo Mieres, en Asturias.

 

Redacción y fotografía: Departamento de Prensa – Fundación Cante de las Minas

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