Lo Fernández y los Piñana relucen en la Catedral del Cante

Lució orgullosa anoche la Catedral del Cante de La Unión dos de sus estandartes más importantes. Volvieron a pisar las tablas del coliseo unionense dos apellidos históricos de esta tierra, Fernández y Piñana, Piñana y Fernández, en una gala en la que el flamenco de la Región de Murcia brilló con luz propia.

Abrió la noche Encarnación Fernández, doble Lámpara Minera en los años 1979 y 1980, acompañada al toque por su hijo Antonio Muñoz Fernández, Bordón Minero en 1989. Comenzaron su actuación por malagueña y soleá para continuar Encarnación con su cante jondo y gitano por la tierra, taranto y murciana, muy aplaudidos por el público. Fue creciendo la voz de la unionense según avanzaba la noche. Con alegrías y garrotín se caldeó el ambiente en el antiguo mercado público de La Unión acabándose de calentar con su canastera en la que estuvo arropada por las voces de Agustín Garnés, David El Cardueli y Miguel Bascón. Bonito su acompañamiento y su eco festero.

EFernandez-1

Tras este arrebato de cante racial y gitano llegó la pausa a la Catedral del Cante con una nana deliciosa que Encarnación desgarraba en los distintos lances de su cante ¡Ole tú flamenca!

Duérmete en el susurro de la noche, duérmete.

entre mis brazos vida mía duérmete.

Cerró su actuación la unionense por bulería, con el toque mágico de su hijo Antonio Muñoz Fernández que nos regaló la preciosa falseta de uno de los temas de su trabajo, Azafrán. Por Calblanque nos introdujo un tema que hiciera eterno Rocío Jurado y que Encarnación Fernández elevó a los altares. Eriza el vello y emociona su cante. Se nos rompió el amor, se nos rompió porque la noche junto a la doble Lámpara Minera se hiciera tan corta…

EFernandez-1-3

Tras un largo parón en el que el público tuvo tiempo de comentar, al abrigo de la Catedral del Cante, la gran actuación de Encarnación Fernández llegó el turno del otro protagonista de la velada, Carlos Piñana. Heredero de la otra importante saga flamenca en nuestra región, los Piñana.

Presentó el guitarrista cartagenero su obra El cuidado de una esencia, Suite para una guitarra flamenca junto a la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia y la percusión de Miguel Ángel Orengo. Y gustó, mucho, la comunión de la sinfónica murciana, dirigida por César Álvarez, y la dupla Piñana – Orengo en la parte más flamenca de la obra del cartagenero.

Demostró el concertista y compositor su virtuosismo al toque, toque en el que se fue regocijando, ora arrebato, ora sensibilidad y dulzura a lo largo de su recital. Durante los ocho movimientos de su suite fue Piñana interpretando distintos palos flamencos; guajira, zapateao, farruca, jaleos, alegrías… Un bello viaje a caballo entre piano, violín, cello, entre el clasicismo y el flamenco. Un choque entre dos mundos que unidos suenan a gloria.

CPiñana-1-3

Tuvo Piñana durante su actuación palabras de recuerdo y homenaje a su abuelo, Antonio Piñana padre, primer Lámpara Minera en el festival de La Unión en el año 1961 y para su padre, Antonio Piñana hijo, presente en el auditorio unionense. Homenaje que el público brindó, al alimón, al joven compositor cartagenero al final de la noche en la que tuvo que volver al escenario en dos ocasiones y regalar su arte al aire de la Catedral del Cante. ¡Ole tú Carlos!

CPiñana-1

En resumen, gran noche en esta cuarta gala del Festival Internacional del Cante de las Minas en la que quedó demostrado que en la Región de Murcia hay flamenco, del bueno. Ahora falta que las instituciones lo apoyen, más, y puedan surgir nuevos valores y nuevas figuras que sitúen a esta tierra en la vanguardia del flamenco.

, , ,
error: © Todas las imágenes y contenidos de la web son propiedad de alaireyacompas.es