Cancanilla y Chaparro de Málaga triunfan en El Taranto

La noche del viernes pasado cerraba El Taranto el año flamenco de su programa regular (el miércoles 16, en el Auditorio de la UAL, se celebrará un espectáculo de villancicos flamencos y en la noche del viernes tendrá lugar su cena social navideña) con un cartel de lujo: volvían a actuar en los aljibes, después de casi cuatro años de su última actuación conjunta, Cancanilla de Málaga y Chaparro de Málaga. Cantaor y guitarrista, respectivamente, malagueños orgullosos de su provincia y, posiblemente, los más conspicuos representantes actuales del flamenco malacitano.

02_Cancanilla de Málaga_Fotografía_Jesús Amat

Es Sebastián Heredia Santiago, Cancanilla de Málaga (antes, «Cancanilla de Marbella»), un cantaor de voz poderosa y genuinamente gitana y con un sentido innato del compás que hace fácil lo que para muchos de sus colegas es un objetivo lejano cuando no inalcanzable. A sus 65 años (los cumple el próximo 1 de enero) sigue disfrutando de la música que lleva dentro de sus entrañas: el recital duró más de una hora y media y luego, en la sobremesa de la cena, hizo varios cantes acompañado por Tomatito, amigo entrañable, quien también hizo lo propio con el cantaor «erico El Pañero, espectador interesadísimo en el recital del artista marbellí. Noche flamenca larga, para recordar: los flashes de las cámaras y de los móviles, de los sorprendidos y afortunados trasnochadores, echaban humo.

01_Cancanilla y Chaparro de Málaga_Fotografía_Jesús Amat

Sebastián es un cantaor largo, de cante enjundioso, clásico, rara avis en el panorama flamenco actual. Un artista que mamó el flamenco de su madre, gran cantaora aficionada que no pudo subir a los escenarios por falta de tiempo (ocupada en parir y criar a sus veinte hijos), y empezó a cantar en un tablao de Marbella con tan solo 12 años. Con 15 se marchó a América para cantarles a Rafael El Negro, Matilde Coral, El Farruco, Paco de Lucía y un largo etcétera de artistas geniales que tan solo de escribir sus nombres en el ordenador se me eriza el vello. Después, ya en Madrid, era un habitual de tablaos legendarios: Los Canasteros (de Manolo Caracol), Café de Chinitas, Caripén (de Lola Flores), Torre Bermejas y El Corral de la Morería. Hoy es un cantaor de culto para muchos aficionados y respetado por sus colegas profesionales.

03_Niño de Chaparro_Fotografía_Jesús Amat

04_Sheriff Hijo_Fotografía_Jesús Amat

Consciente de la categoría del marco del recital y de la exigencia que impone el auditorio de El Taranto no dudó en enfrentarse con los palos que se suelen considerar fundamentales, de más enjundia: soleá y siguiriyas. Comenzó el recital con una larga y espléndida serie, tal vez lo mejor de la noche, de bulerías por soleá. También cantó tientos-tangos, taranto-taranta y una dilatada tanda de fandangos para terminar, como corresponde, con una fiesta por bulerías que puso en pie al personal. En la ronda de bulerías se sumaron, al cante, los dos jóvenes palmeros que durante todo el recital dieron color y calor a la música:Niño de Chaparro y Sheriff Hijo. Los 4 artistas disfrutando en el escenario y el público entregado.

05_Cancanilla de Málaga y Tomatito_Fotografía_Jesús Amat

José Antonio Conejo Chaparro de Málaga es el guitarrista habitual de Cancanilla y bien que se nota en la perfecta coordinación y en la ayuda que presta al cantaor en todo momento. Es un guitarrista seguro y poderoso que ya ganó en los aljibes, por su actuación también con su paisano y amigo el día 13 de marzo de 2009, el 4º Trofeo Peña El Taranto a la mejor guitarra de acompañamiento. El pasado fin de semana volvió a confirmar su buen momento artístico, en esta ocasión utilizando una guitarra del lutier almeriense Gerundino Fernández (hijo), con una actuación sobresaliente. Felices y flamencas fiestas para todos.

Texto: Miguel H. Pérez
Fotografías: Jesús Amat
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