El triunfo de los últimos tres puristas de Europa

 La Cumbre Flamenca Murcia volvió a pasear por la verea de la ortodoxia en la gala del pasado sábado 16 de febrero celebrada en el acogedor Teatro Bernal de El Palmar. Gema Jiménez, Antonio AyalaEl Rampa” y el cuadro flamenco de Nadia Márquez ofrecieron una gala de corte clásico y cante por derecho, reivindicando el flamenco de raíz. La luz de sus lámparas mineras retornó con más brillo que nunca…

La velada comenzó con el cante de Gema Jiménez acompañada por el toque de Óscar Gallardo. Inició su recital por taranta haciendo un guiño a los cantes que la encumbraron en el año 2005 con la Lámpara Minera en el Cante de las Minas de La Unión. De voz clara y limpia, ofreció la de Jódar a continuación una pincelada por romance, pregón y cabal, el de Sebastián el Pena:

“Si el querer que yo te tengo,

de plata fuera,

otros más ricos que yo,

en España no hubiera”

Se acordó de Chacón por malagueña, cante que vistió de sangre rompiendo su garganta en los últimos lances de su afrenta: “Que te quise con locura, mira que el cariño fue, que siento la calentura, que tuve por tu querer“. Cerró su actuación por cantiñas: alegrías, mirabrás y más alegrías, maceradas a fuego lento y rematadas con toda la fuerza del mundo que dejaron con ganas  de más y un buen sabor de boca en los aficionados de la Cumbre Flamenca Murcia.

La noche continuó a la vera de Antonio Ayala “El Rampa quien estuvo acompañado al toque por Rosendo Fernández. Es “El Rampa” un cantaor largo, un cossío flamenco que hizo felices a esos tres últimos puristas de Europa que desde sus butacas reivindicaron el cante del cartagenero. Comenzó bonito, con milonga y vidalita, que grabara en 2002 en su disco “Desolación de la quimera“, dedicada a Luis Cernuda, poema con adaptación de Antonio Parra, director de la Cumbre.

No es el amor quien muere Luis Cernuda

somos nosotros mismos,

en un llanto lo han dicho con espanto,

de tener la certeza y no la duda”

Prosiguió con una larga tanda de letras por soleares, Frijones y Alcalá, que removieron a los últimos puristas en sus butacas y que volvieron a gozar por el cante de Levante con el que “El Rampa” se acordó de su abuelo, Antonio Ayala MateoEl Rampa” y su tío Santi.  Murciana, taranta y cartagenera.

No lo niego,

que soy de Murcia y no lo niego.

Aunque vivo en Cartagena,

cuando me acuerdo de ti,

llorando cuento mi pena

De su tierra, de la Sierra Minera de Cartagena y La Unión, donde ganó la Lámpara Minera en 1989, a Cádiz, para pasearnos por la ciudad del sol y la sal por alegrías…

A dibujar esta rosa,

ayúdame compañero,

que yo solito no puedo,

dibujarla tan hermosa

Se despidió “El Rampa” de la Cumbre Flamenca Murcia por fandangos, que remató, en pie y a pelo, con valentía, esa que da la experiencia y el saber hacer. La noche caminaba jonda y por el carril adecuado hacia su fin que llegó con Nadia Márquez quien puso un brillante punto y final con su baile.

Por alegrías arrancó el cuadro flamenco de la bailaora, para emerger ésta desde la oscuridad del centro del escenario y unirse a sus compañeros con el taconeo y el juego de sus manos con el abanico. Elegante y sutil, llena de fuerza fue recreándose y retando al toque, creando, juntos un universo flamenco.

Descanso para Nadia y más arte por bulerías ofrecido por sus compañeros de aventura. Volvió a las tablas para cerrar la noche por seguirillas y certificar el triunfo de la pureza, del flamenco de raíz que sigue muy vivo y que tanto gusta por esta tierra.

* Para vosotros, los últimos tres puristas de Europa, mis amigos: Enrique de La Unión, Doctor Planillas y Paco Vera siempre con la palabra precisa y los brazos abiertos.

 

Redacción y fotografía: Gabriel Maldonado.

 

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