Arcángel, la insoportable levedad del flamenco

 Avalado por su reciente Grammy Latino al mejor álbum de música flamenca “Al este del cante”, llegó Francisco José “Arcángel ” Ramos con ganas y justo de tiempo a Alicante. Y pareciera que San Fernando y Santa Bárbara rendían sus murallas al choquero, abriendo de par en par las puertas de la Lucentum flamenca por obra y gracia de su Festival Flamenco Mediterráneo que con dos añitos, camina con paso firme de la mano de la Fundación Caja Mediterráneo y de su director-arquitecto Javier Serrano.

Nos re-presentó Arcangel su nuevo espectáculo “Olor a tierra”, mutado como no podía ser de otra manera, desde que lo pariese hace ya mas de siete años para rememorar otros tiempos y otro modos de vivir. Su infancia, su ciudad natal… paisaje y paisanaje del recuerdo. En este caso, aligerado en formación, suprimida la percusión y ganando enteros en interpretación. Nos brindó una actuación pausada , reposada como el tequila, aumentado en conexión con el público sin restarle enjundia y flamencura.

Figura indiscutible del flamenco después de veinticinco años en el tajo, llena teatros el de Alosno , tanto de aficionados como de publico generalista. Lo consigue por calidad, por trabajo, por conocimiento, por referentes, por creatividad… pero también por adecuación al público que enfrenta, aunque entre los mas ortodoxos esto le pueda haber perjudicado en el pasado.

Tomó asiento en silencio, recién aterrizado, acompañado de Dani de Morón a la guitarra y arrancó por malagueña con suavidad, bajito pero por derecho para casi sin pausa, saltar a los abandolaos dulces, dulce de Breva o de Yerbabuena, a saber… pero que mas da. Continuó para poner la noche mas mediterránea si cabe con la Azucena caracolera, trayendo aromas de mar con Salvador Gutierrez a las cuerdas.

Desde que te bautizaron,

con el nombre de Azucena,

tienes todas las intenciones,

limpias, como una patena. 

Que ninguno de mi sangre,

quiera hacerte una traición,

porque yo seré cuchillo,

de mi propio corazón.

Derrapamos por tangos pausados y pautados por Antonio y Manuel Montes Saavedra, “Los Mellis”. Como nos gustan estos dos, nos gustan de verdad. Arte, compás matiz, armonía, eco, precisión… para demostrar cuan importante es el atrás flamenco y mas en estos tiempos. Sus manos llevan la batuta en este tercio, dirigen las guitarras y voz desde su doble anea. ¡¡¡ Almíbar camaronero de Cádiz para empezar !!!

Tu eres la mar.

Yo soy al arena.

Yo voy contigo.

Donde tu quieras.

Hace senda el cuarteto hacia Granada, recordando a la tía María Habichuela … Para que veas que yo bien te camelo / coge la senda y vente pa´cá.
…y volver a tangos de La Isla con José y continuar hasta hacer vibrar al respetable.

A mí me daban consejos

Y ya pa qué los quería.

Si lo que me había pasao,

remedio ya no tenía.

Baile por caña en negro y oro para presentar al huracán del Albaycín, Patricia Guerrero. Atesora el baile de la granadina, Desplante 2007 en el Festival del Cante de las Minas, la esencia y el futuro del flamenco. Sus pies son las raices que beben de lo telúrico de este arte y sus brazos arañan el camino de la creación y la evolución del flamenco. Entre medio una bailaora total que muestra verdad… su verdad flamenca.

Continua la noche por la vereda de la burlería muda a dos guitarras y dos palmeros para entrar al meollo de la noche. Taranto de Arcangel y Salvador para trocar, en el siguiente lance nuevamente al de Morón por soleá profunda y seguiría solemne, nuevamente a tres manos, que electriza el espinazo y el alma del público.

A la Iglesia Mayor fui

a pedirle al Nazareno

que me salvara a mi padre,

me contestó que no

que me dejaba a mi madre.

Arcangel arrebata la sonanta moronera y se coloca en borde del proscenio para tocar en sesta a la bailaora cantaora por sevillanas, a pelo y con arte, que arrastra al onubense al primer plano para bailar juntos y rematar. Remata la noche por alegrías, las del cuadro y las del respetable, ambos encandilado por por el mantón hipnótico de La Guerrero, desatado, volador , mágico.

Y es que Arcangel cuajó una noche mágica junto a su cuadrilla, noche de las que crean afición y suman aficionados oiga. Trasmutado en el Tomás de Kundera ama a cada uno de sus referentes flamencos infielmente en un intento de resolver sus dudas artísticas, para sumarlos, a la postre, en cada una de sus propuestas. “El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni enmendarla en sus vidas posteriores”. !!! Olé, la insoportable levedad del flamenco !!!

Redacción y fotografía: José Miguel Cerezo Sáez.

error: © Todas las imágenes y contenidos de la web son propiedad de alaireyacompas.es